Como suele ocurrir en la mayoría de las aperturas, el origen de su nombre se debe al ajedrecista que la utilizó por primera vez en una partida, y en otros casos, al jugador que la popularizó a través de torneos y análisis.
Este es el ejemplo de la conocida Apertura Zaragozana 1.c3, cuyo nombre se debe a los esfuerzos del famoso ajedrecista zaragozano de principios del siglo XX, José Juncosa Molins, quien a través de sus partidas, análisis y publicaciones en libros y revistas la introdujo en muchos torneos de la época, especialmente en los disputados en la ciudad de Zaragoza donde se adoptó esa salida con piezas blancas con bastante frecuencia entre los ajedrecistas zaragozanos de la década de los años 20, practicándose hasta en torneos temáticos.
Pero en realidad, no fue Juncosa el primer ajedrecista que la puso en práctica en un tablero de ajedrez, ni siquiera sus paisanos antecesores del siglo XIX, los hermanos Lacruz, Vidal, Miravete, el Marqués de Villafranca de Ebro y Vizconde de Torre-Solanot, que honraron el Salón de Ajedrez del “CASINO DE ZARAGOZA” y que recogieron a su vez de otros anteriores las instrucciones sobre dicha apertura, ni tampoco el campeón mundial Capablanca en su precursora partida contra Rolando Illa en Buenos Aires, 1911; sino el afamado ajedrecista español de finales del siglo XV y principios del siglo XVI, Luis Ramírez de Lucena, creador de varios de los primeros tratados sobre el ajedrez moderno, algunos de ellos incunables y otros repartidos por Francia y Borgoña, siendo el más conocido de ellos, el tratado de “Repetición de amores y arte de ajedrez, con CL juegos de partido” editado en 1497 en Salamanca.
Y es que hace unos 500 años, Lucena fue el verdadero pionero del movimiento 1.c3 en una partida disputada precisamente en Huesca en 1515 frente al Padre Quintana durante su estancia en el Castillo de Montearagón, (en las cercanías de la ciudad) probablemente en su exilio transpirenaico hacia Francia provocado por el acoso anti-judaico que el Inquisidor Mayor de Zaragoza, Hernando de Montemayor, dispensó a la familia judío-conversa de los Lucena, llegando a procesar a su padre Juan de Lucena y a su hermano Jerónimo hacia 1503, a pesar de que aquel era protonotario y de que había servido en misiones diplomáticas por diversos países al rey Fernando de Aragón.
Respecto a esta partida, decir que viene en la mayoría de las recopilaciones de partidas de ajedrez de hoy en día, aunque algunos estudiosos del tema pongan en duda su fuente de origen, el propio Juncosa escribió en su “Cuaderno de la Apertura Zaragozana” de 1956 y en un artículo teórico publicado en 1944 en la Revista “Ajedrez Español”, que nuestro paisano aragonés Luis Ramírez de Lucena (nacido en Medinacelli -provincia de Soria- que por entonces pertenecía al reino de Aragón) ya mencionaba en los manuscritos latino y francés la
existencia de esta apertura con ese ejemplo.
Castillo de Montearagón situado en las afueras de Huesca.
Por otro lado, este “Cuaderno de la Apertura Zaragozana” se trata de un manuscrito que se puede considerar uno de los primeros trabajos serios que se conoce sobre el análisis de dicha apertura, junto al tratado italiano de Ercole del Río de 1750 con la idea antigua de 1.c3 para 2.e4, y del que existe un ejemplar de ese cuaderno en la Biblioteca del Club Casino Jaque de Huesca, porque el mismo autor lo donó con dedicatoria incluida al club oscense hacia 1958 en un acto de agradecimiento y simpatía en su condición de socio honorífico nombrado por el club de Huesca.
Al poco tiempo de su donación, un jugador oscense llamado Ferrer que fue ex-presidente de este Club y que entre 1958/59 solía escribir alguna crónica de ajedrez en el periódico de Huesca “La Nueva España”, habiendo leído dicho cuaderno, ya se hacía eco de la curiosa mención en el mismo de una importante partida de ajedrez celebrada en Huesca en 1515, preguntándose en el titular del artículo si era verdad que se había disputado.
El 14 de Marzo de 1959, el ajedrecista zaragozano Romero Ríos le respondía en el mismo diario con este artículo:
LA PARTIDA CON VISOR
Pero con mayor motivo, la “Apertura Zaragozana” bien podría haberse llamado “Juncosa”, ya que gracias a su labor de difusión y de análisis consiguió popularizarla en el mundillo ajedrecístico. Cuando era joven, Juncosa marchó a Barcelona donde tuvo contacto con el campeón de España que residía allí, después se fue a París y aunque el ambiente parisino resultaba muy poco propicio para prosperar en ajedrez, de allí trajo la modalidad de la Apertura Zaragozana en su versión moderna tras jugarla contra el campeón griego Eugenio Antoniadis en 1917.
De esta partida, Juncosa comenta que en ella sustituyó la antigua idea citada anteriormente de jugar 1.c3 para continuar con 2.e4, por la de 1.c3 seguido de 2.d4 y 3.e3 formando un ángulo central de peones que se llamó antiguamente “Cuña Vejecio” y más tarde “Ángulo Aragonés”, dando lugar en la mayoría de juegos a partidas del PD, muy similares a las de la Apertura Colle. Curiosamente, el mismo jugador belga opinaba que tras 1.c3,c5; 2.d4,cxd4; este orden desvirtuaba la idea perseguida por Juncosa.
Más adelante, esta idea se fue perfeccionando con innumerables ejemplos magistrales, e incluso el teórico zaragozano la puso en práctica con éxito en unas simultáneas contra el Dr. Alekhine en su primera visita a Zaragoza a finales del año 1922, consiguiendo una sonora victoria.
En 1955, el Sr. Cifuentes (delegado directivo de la F.E.D.A.) le impuso en Zaragoza la medalla de oro de la Federación al Sr. Juncosa como homenaje al mérito ajedrecístico.
En la foto se aprecia el momento.
La gran cantidad de partidas jugadas por grandes maestros y otros jugadores de la primera mitad del siglo XX, le llevaron a Juncosa a publicar sus primeros estudios de la apertura hacia 1945, a los que le siguieron otros más.
En realidad, dentro del extenso panorama bibliográfico del ajedrez, conocemos algunas variantes de apertura con el nombre de supuestos creadores que nunca se ha demostrado que la llegaran a jugar en una partida de ajedrez, como por ejemplo la famosa variante Breyer de la Apertura Ruy López/Española, que lleva el nombre del ajedrecista húngaro famoso por sus concepciones hipermodernas del juego.
Sin embargo, la que menciono, debería de conocerse con el nombre de uno de los dos ajedrecistas que se cita en el titular de esta entrada. Por supuesto, con mucho mayor motivo el de Juncosa, pero si no es así, no os quepa la menor duda de que se debió a la generosidad y humildad de este ajedrecista zaragozano que quiso inmortalizar una apertura a la que consideraba en muchos textos como “suya”, como la apertura de su ciudad y de sus amigos.
----------------------------
Bibliografía de referencia:
“La evasión en ajedrez del converso Calisto”. Ricardo Calvo
Diario de “Nueva España” de Huesca.
Revista “Ajedrez Español”.
“Cuaderno de la Apertura Zaragozana”. José Juncosa.
“Artículos diversos sobre el Ajedrez”. Adell y García.
“Algunas noticias de Lucena”. Mª Luisa Gómez-Ivanov.















2 comentarios: